martes, 17 de julio de 2007

Todos tenemos una isla en nuestro interior

Me parece imposible irme de vacaciones sin hablar de La Isla de Kim Ki-Duk. Y también parece que cuanto más se supone q no debes hacer una cosa más ganas tienes de hacerla... :P

Esta película sale sola. Es dramatismo y sentimiento en estado puro. No hacen falta palabras para expresar las emociones más intensas. Casi diría que la ausencia de diálogo dota de vehemencia, misterio y atracción a las emociones humanas.

Kim Ki-Duk muestra como es habitual en su filmografía a unos personajes en el borde de la marginalidad, desgarrados, animales de la naturaleza. Y una historia desarrollada a través de las reacciones desbordadas del animal humano. Porque eso es lo que parece el ser humano, una criatura de Dios temblando bajo el yugo de la lluvia y el dolor.

El escenario está inundado. Inundado por un inmenso lago que no encuentra su final. Al igual que el límite de la pasión, o ¿puede ser el miedo a la soledad agudizada por la inmensidad de la naturaleza?

Como siempre la moralidad está neutralizada. Casi se olvida la diferencia entre el Bien y el Mal cuando ves a esos animales amándose.

8 comentarios:

Alfredo dijo...

Esta peli del coreano no la he visto, en realidad sólo he visto Time y me parece una auténtica pasada e inquietante al mismo tiempo. Personalmente me atrae del cine oriental, entre otras cosas, eso que señalas del silencio, de como los actores se dicen cosas sin decirse nada.

Un saludo.

Heriberto dijo...

No la he visto, pero hacés que me den ganas de buscarla.

BUDOKAN dijo...

Además este diretcor tiene un trabajo de la imagen y el color excepcional. Muy bueno tu post y felices vacaciones! Saludos.

Clara dijo...

Alfredo: el cine oriental es pura poesía visual. El espíritu solemne y silencioso parece muy común en todas sus películas, y la verdad que me gusta más que mucha verborrea hollywoodense y banal.

Heriberto: me alegro de que te hayan entrado ganas de buscarla! Si la encuentras espero que la sientas tanto como yo.

Budokan: gracias Budokan, la verdad es que Ki-Duk gasta poca tinta en líneas de diálogo, pero a cambio nos deleita con esos escenarios de imagen y color tan íncreíbles, sobre todo en esta película.

Tarquin Winot dijo...

Me alegra que, finalmente, no hayas cerrado el hotel.

No conozco la película que citas, pero pongo manos a la obra.

Edge dijo...

Cúal es la línea que separa el bien y el mal?

SalU2
T.

Clara dijo...

Tarquin wintot: al final me daba penita irme sin comentar La Isla, espero q te guste.

Edge: interesante pregunta, si fuera musulmana te diría que todo lo q va en contra de la palabra de Alá, si fuera cristiana o judía podría decirte que lo que va en contra de los Diez Mandamientos... pero como no quiero caer en argumentos que a lo mejor no son aceptados en este mundo racional y aconfesional te diré que toda acción que vulnere los derechos humanos sobrepasa la línea de "El Mal". En el caso de La Isla, la protagonista es sobrepasada por una furia pasional y arrebatada que priva a una inocente del derecho a la vida. En el fondo sabemos que no ha sido justo, pero es tan bonito y desgarrado su amor que por un momento se me olvidó la justicia de esta vida (si es que existe) y quise nadie separara a esas dos almas unidas en sangre y fuego. En fin, espero haber respondido satisfactoriamente a tu pregunta. Un saludo, Edge.

La navaja en el ojo dijo...

Me encanta Kim Ki Duk, pero justo esta película no la he visto.